El mercado de los sábados, cita ineludible para los campesinos de la zona, marca el precio de referencia de los productos que después se compran en el resto de Gipuzkoa. Su casco antiguo, con estrechas calles llenas de encanto, están adornadas con esculturas de Chillida, Oteiza, Basterrechea, Anda, Mendizabal y Ugarte, escultores vascos de reconocido prestigio. Tolosa cuenta además con un Parque Arqueológico, formado por la necrópolis medieval, la muralla y un molino del siglo XIV junto con los restos de un palacio renacentista del siglo XVI.
Con motivo del 750 aniversario de Tolosa, el Ayuntamiento rinde homenaje a su gastronomía y en concreto a los asadores, al ser precisamente este municipio la cuna y origen de los asadores de chuletón de buey.
Sus populares carnavales, la belleza de su paisaje, pero sobre todo su gran gastronomía hacen de Tolosa un paraje de parada obligada donde degustar sus alubias y guindillas de Ibarra con label de calidad.
Desde que a mediados del siglo XIX fuera capital de Gipuzkoa, goza de una excelente pastelería local: los cigarros, las tejas y los xaxus. De esta pasión por la pastelería da muestra el Museo de Dulce y Confitería que es único en su género.